El Legendario Carnaval de Mazatlán
Por Fabiola Rodríguez Bretón*
El segundo festejo más esperado por el pueblo mazatleco después de la celebración de año nuevo es, sin lugar a duda, la fiesta del Carnaval.
A más de un siglo de festejarse este acontecimiento, que más que tratarse de un evento social, es un fenómeno rico en valores tradicionales y costumbres que enmarcan la historia de Mazatlán a través de años.
Las fiestas carnestolendas es el suceso que le brinda un rico sabor de alegría a las páginas de la historia de Mazatlán.
En 1898, en ese puerto, se festejaba por primera vez el Carnaval; un desfile con carros alegóricos y reyes que encabezaría el nacimiento del tradicional Carnaval de Mazatlán.
En 2006 se celebró el Carnaval número 108 y el son de los papaquis (música instrumental que interpreta la banda y anuncia la presencia de la reina) ya se escucha por toda la médula espinal de Mazatlán: la zona costera. En Olas Altas los ánimos de la gente porteña, turistas nacionales y extranjeros disfrutan el sábado la quema del Mal Humor, costumbre que abre el colorido combate naval, en donde una lluvia de juegos pirotécnicos iluminan el cielo de Mazatlán.
Minutos antes la reina, que representa las fiestas carnestolendas, es coronada en un majestuoso evento. Artistas populares engalanan la coronación y dedican su presentación a la reina.
El Carnaval no es sólo una fiesta, es también una convivencia cultural donde se galardona a la literatura y la pintura. Desde 1906 celebran los Juegos Florales, pero es hasta 1929 cuado se integran al Carnaval. El viernes, antes de la quema de Mal Humor, se corona a la reina de los Juegos Florales y se premian a los artistas ganadores de este concurso.
Al día siguiente del combate naval, el domingo, en el malecón, se disfruta la más grande caravana de reyes, que arriba de inmensas alegorías rodantes recorren la zona costera de Mazatlán desde el Monumento al Pescador, popularmente conocido como los Monos Bichis, hasta la avenida Rafael Buelna, exactamente donde inicia la Zona Dorada.
El desfile inyecta en miles de almas una explosiva alegría que baila al compás de las notas de la música de banda: "El sinaloense", "El manicero", "El toro mambo" y "El corrido de Mazatlán", entre otras canciones populares, acompañan a reyes, comparsas y a la multitudinaria asistencia durante uno de los más exquisitos y mágicos momentos de la fiesta.
En el corazón de Mazatlán, en la Plazuela Machado se exhibe una muestra gastronómica que deleita a la asistencia con la más rica variedad de antojitos mexicanos. El pasearse alrededor del kiosco de la Plazuela Machado se ha convertido por generaciones en un punto de reunión, donde los amigos se reúnen para convivir y disfrutar la batalla de confetis y serpentinas.
El lunes se corona a la reina infantil y este día se dedica completamente a los niños, quienes participan en un desfile y el concurso de comparsas.
El martes, último día de la fiesta de la carne, cierra el festejo con otro desfile de alegorías que guardarán gustosos recuerdos en Mazatlán.
* Fabiola Rodríguez Bretón es licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UAS y periodista desde hace varios años en Mazatlán.
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Actualizado ( Miércoles, 10 de Junio de 2009 07:08 )









