Murales, graffitis y rayas
Por F. García Álvarez
Seguramente te ha seducido más de una vez la intención de fotografiar un mural, graffiti o pinta callejera por su contenido estético, original, atractivo o explosivo contenido visual, además desde luego de la importancia como documento histórico que puedan tener estas manifestaciones muchas veces efímeras.
Para obtener una buena fotografía en estos casos la recomendación se encuentra cabalmente ilustrada en el comentario del gran Henri Cartier-Bresson: "para ser fotógrafo se necesita tener ojo de lince y guante de seda", es decir, antes de disparar debemos detenernos con cautela y analizar con detalle la escena. La luz ¿es la adecuada?, en caso contrario ¿qué podemos hacer?
En nuestros viajes, paseos y recorridos fotográficos tenemos que derrotar la pulsión inconsciente de accionar la cámara inmediatamente, antes debemos detenernos en el umbral del acto para ver con detalle las cualidades de la luminosidad; el ángulo con el que incide la luz sobre el objeto, las dominantes de color y el detalle en las sombras.
Si las condiciones no nos satisfacen la solución es simple; hay que regresar a diferentes horas del día para atrapar el mejor momento, salvo que no exista esa posibilidad se tratará de usar en flash de relleno o mejor; algún reflector de luz natural, en caso de no tenerlo se puede improvisar con cartulinas blancas o papel aluminio previamente arrugado para suavizar los reflejos.
Es evidente que lo más importante es aprender a "ver" los sutiles cambios de luz y sombras, en esta medida evitaremos la desagradable sorpresa de llegar a casa después de una extenuante caminata con unas imágenes faltas de detalle, grises o con colores apagados que en el mejor de los casos sólo sirven para aprender de los errores.
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Actualizado ( Jueves, 11 de Junio de 2009 06:24 )









