Arte-frontera en finis-terra
Por Tarik Zeraoui Sánchez*
Mi nombre es Tarik Zeraoui Sánchez, nombre mestizo de origen norafricano por parte paterna, Zidane Zeraoui el Awad, mi padre, argelino radicado en México desde hace ya más de 25 años y por la parte materna me toca el Sánchez, mi madre María Josefina Sánchez López, mexicana de nacimiento y podría decir que además de hueso colorado. una mezcla no muy común, que me ha hecho ver el mundo de manera distinta desde que soy un niño; crecer entre el catolicismo y el Islam no fue fácil, comunicarme entre el español y el árabe me creó problemas en la guardería, en la cual mis padres, los dos profesores de la UNAM me metieron desde los 10 meses, (había que trabajar dando clases todo el tiempo), en fin, todo me llevó a aceptar desde niño mi condición como resultado de dos culturas, como mestizo; probablemente hace 500 años habría una definición exacta del grupo étnico al que yo pertenecería, si había indios, españoles, mestizos, mulatos, zambos, por citar algunos, habría alguna categoría para definir la mezcla de una mestiza con un moro.
Curiosamente la bandera mexicana y la argelina se parecen mucho, la mexicana, que todos conocemos, verde, blanca y roja, con el águila devorando la serpiente parada sobre un nopal, la argelina verde y blanca con una media luna y una estrella rojas en el centro. curiosamente las dos naciones siempre viendo hacia el norte, México mirando hacia la bandera de las estrellas y las barras. azul, blanco y rojo, Argelia hacia la bandera de la Liberté, Egalité et Fraternité, azul, blanca y roja, los dos países tercer mundistas emigrantes por excelencia, las otras dos potencias, imperialistas y xenófobas por excelencia, las dos pertenecientes al primer mundo.
Mi primer encuentro con el primer mundo fue en España a los 11 años, duro sólo dos días, una escala que nos vimos obligados a hacer mi padre y yo por las huelgas de los trabajadores de Iberia, yo tan solo recuerdo que hacía frío, era Enero, y era un frío que jamás había vivido. Años más tarde sería el turno de los Estados Unidos, al tener 13 años, en un viaje de fin de semana pues mi padre radicaba en Monterrey y decidió llevarnos a mi hermana y a mí a Laredo.. Ese viaje para mí resultó un descubrimiento de artículos que no existían en México, ropa, un par de tortugas ninja que faltaban en mi colección y dulces exóticos con nombres impronunciables, nada fuera de lo normal que un niño casi adolescente pudiera notar.
El encuentro definitivo lo tendría a los 17 años, cuando ya había decidido dedicarme al arte, en mi caso la escultura, y traer la mata larga, para agrado de mis padres; en Junio de 1997 llego a vivir a Europa, sería nada más por un año y como estudiante "para aprender una nueva lengua y cultura", me decían los responsables del programa de intercambio y mis padres también. Viviendo en Bélgica, a 15 kilómetros de la capital europea, Bruselas, además de aprender francés, pude viajar con la mochila al hombro por varios países en Europa, conocer museos y ciudades preciosas. Ahora que analizo ese viaje, me doy cuenta que fue una experiencia que me ayudó a revalorizar mi cultura, curiosamente el mexicano tiende a exaltar su mexicanidad en el extranjero, portando el lábaro patrio como un icono religioso en la mochila.
Regresé a mi país en 1998 y sería hasta un año después que volvería a Europa. En 1999 ingresaba a la ENAP (Escuela Nacional de Artes Plásticas) a estudiar Artes Visuales, y como muchos recordarán la huelga en la UNAM sucedió en ese tiempo. también en ese año comencé una relación que hasta la fecha continúa con una chava finlandesa, Anna, siempre pensé que al arte me llevaría lejos, sobre todo cuando me tomaba un par de chelas esta idea se hacía más grande. y el arte me llevó lejos, aunque en el aspecto geográfico, en Diciembre de 1999 me mudaba a Finlandia para estudiar en la Academia de Artes de Turku, antigua capital finlandesa, la carrera de Performance, rama del arte a la que comencé a acercarme desde los 16 años, me fui con el pasaporte de "estudiante" el cual pensaba yo me abriría todas las puertas, tuve suerte, mis jefes me apoyaron con una lanita, y sobre todo mis cuates me apoyaron moralmente- ¡Ya estás del otro lado del charco carnal, y además con chava !-. Llegué lleno de ilusiones, por supuesto de volver a encontrarme con mi chava, (habíamos estado separados un par de meses) y además de estudiar en Europa, cuna de la cultura dicen algunos, (no puedo evitar el sonreír cuando pienso en esto). Jamás pensé que mis ideas acerca del arte y de la identidad cultural cambiarían tanto.
Finlandia se encuentra al norte de Europa, justo al lado de Rusia, con un población de 5 millones de habitantes, es el país con menor presencia extranjera de toda la Unión Europea, con un idioma que no se asemeja a ningún otro en el mundo, excepto al húngaro, el origen del idioma aún sigue siendo desconocido. Finlandia desde los orígenes de su historia ha sido colonia, durante 600 años de los suecos, y los últimos 200 años antes de su independencia en 1917 de los rusos. La única manera en la que el idioma y la cultura finlandesa han sobrevivido ha sido encerrándose en si mismos, no ha de ser fácil vivir en medio de dos potencias mundiales, ¿o se imaginan a México con otro Estados Unidos al sur?
Comienza mi vida en Finlandia, justo en medio de un invierno durísimo; a los cinco días de haber llegado, caminando un viernes en la noche con mi novia por el centro de Turku, dos tipos me gritan unas palabras que no pude entender, tan sólo comprendí la palabra Suomi : Finlandia, le pregunté a Anna que es lo que habían dicho los güeritos,-nada importante, sigue caminando- me respondió Anna un poco nerviosa. Finalmente a unas cuadras de distancia decidió explicarme - dijeron- neekeri ulos Suoemsta, Suomi suomalaiselle!!! " ¿cómo?, pregunté yo, dijeron ¡Negro vete de Finlandia, Finlandia es para los finlandeses! ¡ güeyes ! pensé yo, no se dan cuenta que yo soy moreno y no negro.
Mi primer día en la Academia de Artes me di cuenta de algo muy peculiar, había puro rubio(a) de ojos azules. si, yo era el único extranjero en toda la escuela, algo así como la sopa en la mosca. Mis clases eran en inglés, puesto que la carrera de Crossing Borders in Performing Arts había sido diseñada especialmente para estudiantes extranjeros, bueno, de 14 alumnos 12 eran finlandeses, había además una rusa que vivía en Finlandia desde hace ya varios años y un mexicano, yo. Los primeros meses fueron intensos, demasiado diría, no entendía nada del idioma y pareciera que a nadie le importaba el que entendiera o no; el director de mi carrera nos mandaba textos y recados importantes vía correo electrónico. bueno, si no fuera porque todas las computadoras estaban en finés todo hubiera sido más fácil. ¿Cómo podía la escuela pensar en tener una carrera para extranjeros sin ninguna computadora o servicio que no fuera nada más en finés? Lo mismo me pregunto del país, cómo es posible tener extranjeros sin siquiera preguntarse el cómo es su país o su idioma, su cultura; nadie acepta a alguien en su casa sin conocerlo, o al menos le pregunta de dónde viene y se informa.
Lentamente algo se iba transformando dentro de mí, me daba cuenta que era extranjero en un país que aplaude y se enorgullece de su mono-identidad; que estaba sólo, con un sentimiento de perdida que se hacía cada vez más y más grande, perdida de mi país, perdida de mi cultura y mi idioma, perdida de mi familia y mis cuates. que formaba parte de una nueva clase social a la que nunca me había pertenecido: la del inmigrante. Se me exigía una adaptación total a la nueva cultura, el trato era bastante malo en las tiendas y demás lugares si no hablaba el idioma finés, bueno, -acabo de llegar- respondía yo, todavía no hablo finés, todavía no estoy acostumbrado a su cultura. Mi bienvenida al país me la dio el racismo (el militante y el inconsciente) y la segregación cultural, comencé a verme reflejado en las experiencias de otros como yo, otros extranjeros: árabes, africanos, latinoamericanos, europeos del este y asiáticos, los pocos que conformamos la comunidad de extracomunitarios en Finlandia, las minorías. Y las minorías están más o menos en la misma situación en todos lados: sin mucha o nula representación frente a las autoridades, realizando los peores trabajos, viviendo en barrios marginados a las afueras de la ciudad y con un sentimiento de incomprensión y frustración grandísimos. Pensamientos que no podía yo entender me inundaban todo el tiempo, el porqué el ciudadano del primer mundo le tenía tanto miedo y odio al extranjero, que o venía a apoderarse de sus trabajos y mujeres, como varías veces llegaron a decirme o era el habitante exótico de un país lejano que bien podría cumplir las fantasías turísticas más incongruentes que he escuchado.
En Europa el euro-centrismo es fortísimo, tanto así que en el estudio se omite, o se menciona de manera muy rápida al resto del mundo; recuerdo cuando mi novia se impresionó al saber que los árabes habían dominado tantos siglos la mitad de Europa llevando consigo la cultura a un continente que se hallaba en plena Edad Media -no sabía - me dijo - que gracias a ellos tenemos en Europa el álgebra, las matemáticas, la medicina- y no sólo eso, le decía yo, también varios conceptos de cargos políticos sin olvidar los avances en la arquitectura y las ciencias. Me daba cuenta que existía una desinformación bárbara con respecto a los otros, el resto del mundo; la gente me llamaba con apodos que aludían a mi color de piel, para ellos negro, sin darse cuenta que hay una diferencia tremenda entre un mestizo o un mulato: la definición caía siempre en lo mismo, en un extremo, en el cual todo se resumía con lo blanco y lo negro, Europa y el resto del mundo.
Al ir conociendo gente las preguntas inverosímiles aparecían ¿Qué se sentía vivir en una ciudad con todas las comodidades, las cuales yo no tenía en mi país de origen? Se referían por supuesto a los autos, la electricidad. bueno, no sabía muy bien que responder, como explicarles que un lugar como Turku, de 120 mil habitantes no es precisamente la Ciudad de México, donde hay edificios más grandes que en toda Finlandia. Frases en las cuales se mencionaba el respeto a mi cultura, pues viniendo de un país "primitivo" seguro era yo muy cercano a la naturaleza y las fuerzas ocultas de ésta, se volvieron normales, o por el otro lado de admiración, pues yo estudiaba y no era un criminal y ladrón como normalmente lo son en mi país, pues eso se ve en las películas, me decían. Entendí que de la ignorancia surge el prejuicio, que para el finlandés es fácil pensar que un extranjero de color es igual a otro. que los latinos somos seres exóticos, hiper-sexuales, provenientes de un mundo místico-shamánico, poseedores del conocimiento antiguo que el europeo ya no tiene, o por el otro lado, criminales, que viven en una realidad violentísima, rodeados de armas, drogas y por supuesto machismo, en cualquiera de las dos terminamos siendo catalogados como exóticos, nuestros países como primitivos y al mismo tiempo como paraísos tropicales.
Carente de comunidad, Finlandia me permitió por otra parte acercarme a culturas muy distantes a la mía y formar parte de una comunidad extra-comunitaria, hacer amistad con senegaleses, rusos, somalíes, marroquíes, rumanos, aprender nuevos acentos latinoamericanos, escuchar historias sin precedentes, de perseguidos políticos, de refugiados de guerra, o simplemente de los que cruzaron la frontera abandonándolo todo para mejorar su condición de vida en el norte, cada extranjero una historia distinta, más los mismos problemas, intolerancia racial y lingüística, falta de comprensión y la desvalorización cultural por parte de nuestro país anfitrión. Todas estas experiencias me imprimieron mi nueva identidad: la del extranjero inmigrante, la del inmigrante indeseable.
Mis nuevos compadres, la banda de extranjeros legales e ilegales, me alivianaron, viviendo en una sociedad intolerante, encontré apoyo entre toda esta gama de nacionalidades no pertenecientes a la Unión Europea ; al no hablar el mismo idioma nos comunicábamos en finnglish, (lingua poluta resultado del inglés y el finés), en fiñol (híbrido del español y el finés), en frañol (mezcla sabrosa del francés y el español). Entre nosotros se fue desarrollando una amistad que iba más allá de la nacionalidad, una especie de alianza por el hecho de ser minoría, lo cual me dio una visión más tolerante a la hora de encontrarme frente a nuevas culturas. Me preguntaba el porqué nosotros, los transterrados, los que nos fuimos con la esperanza de volver o de no volver, podíamos entendernos, convivir, intercambiar experiencias, todo en un idioma que ni siquiera era el nuestro, y en cambio con los propios finlandeses este diálogo no era posible, en parte por el prejuicio, en parte por el miedo a lo otro, en parte por la ignorancia. Mi respuesta a todos estas interrogantes eran el análisis cultural en un principio. como artista era necesario encontrar la manera de plantear, de mostrar y confrontar al finlandés con esta otra realidad, la del extranjero en su tierra; mientras en mi carrera se hacía un arte más individualista y personalista, yo buscaba lo contrario, una especie de diálogo entre la cultura dominante anfitriona y las culturas invitadas al banquete: mi respuesta fue el arte, mi manera: el performance, mi propuesta: la frontera
Hago aquí dos citas para definir frontera y performance:
Dondequiera que dos o más culturas se encuentran en el tiempo y espacio, de manera pacífica o violenta surge una cultura de frontera. Cuando uno se desplaza voluntaria o involuntariamente fuera de su contexto original (el país, la lengua, la ideología y la tradición artística propia), sobreviene un proceso inevitable de "desterritorialización". O sea de pérdida, transferencia y distanciamiento cultural. Al principio se tiende a rechazar violentamente los valores de la nueva cultura, en especial si se trata de la algloeuropea, y al mismo tiempo de reafirmar enfáticamente los de la propia. Nuestro lugar de origen se reinventa como espacio mítico y el entorno inmediato se incendia. La experiencia es dolorosísima, pero apunta hacia una nueva madurez, la comprensión multicultural del mundo; y hacía una nueva sensibilidad: la fronteriza. 1
El performance es un espacio de experiencia multidimensional, y por lo mismo hay una gran variedad de performances. El artista de performance reflexiona sobre el arte mismo, sobre el artista y sobre el producto, analiza sus límites, sus alcances, sus objetivos. Las y los performanceros se presentan a sí mismos, es la acción del artista en tiempo real, dónde su cuerpo es a la vez significado y significante. El performance permite la experiencia del momento, del instante, es un arte donde la inmediatez adquiere significado. Las y los performanceros suelen jugar con la paradoja y la contradicción, con el pastiche y la yuxtaposición de imágenes y objetos para subvertir las ideas y los conceptos que cuestionan. Encuentran en la parodia y la ironía, en la cita y el reciclaje, métodos de resistencia y transgresión.2
Así, de los primeros trabajos que hice, ya enfocados de lleno a este tema, se encuentra el performance Migración presentado en la Galería de la Academia de Artes de Turku en otoño del 2001. Comienza conmigo entrando en escena, donde anteriormente había colocado dos cuerdas de pared a pared, de manera paralela, que dividían la galería en tres partes. Proyectada en la pared, justo entre las dos cuerdas aparece mi permiso de residencia en Finlandia. Entro vestido con un atuendo híbrido producto de las fantasías culturales europeas: una galabiya, atuendo típico árabe parecido a una túnica, encima una camisa de batik proveniente de África, y arriba de ésta un "ponchou" mexicano. Mi rostro está cubierto por un turbante palestino y un "somberrou" de charro, en la mano tengo una maleta de viaje y como música de fondo una mezcla de Ricky Martin, con Shakira, Cristina Aguilera, Manu Chao y demás música perteneciente al "boom latino" tan popular en Europa. Las proyecciones de mis permisos de residencia y visas siguen apareciendo paulatinamente en el muro y por cada nueva proyección-permiso que aparece yo me voy desprendiendo de una prenda, de mi identidad, cuelgo la ropa en una de las cuerdas. Al terminar las prendas-identidades quedó en ropa interior frente al público, en una especie de tapa-rabo con la bandera mexicana en la parte posterior, algo así como una matrícula de identidad (el número que aparece en mi permiso de residencia es MEX8002066M0406015). La música para, de mi maleta saco un bote de pintura blanca, con la cual trazo en el suelo una línea que divide el espacio: la frontera, la línea que divide al norte con el sur, el primer con el tercer mundo. Terminada la línea comienzo a pintarme todo el cuerpo, que por supuesto, por más que trate nunca será del todo blanco. Al terminar mi proceso de "aculturización", de adaptación a la nueva cultura, saco de mi maleta un paquete con 15 banderas y cruzo la línea-frontera, ya del otro lado comienzo a colgar las banderas en la otra cuerda, son los 15 países que conforman la Unión Europea. Cruzo de nuevo la frontera y de mi maleta saco tres nuevos botes de pintura, uno es negro, el otro café y el último color amarillo, en el primero se lee África (negro), en el segundo América Latina (café) y en el tercero Asia (amarillo), los tres, los productores más grandes de inmigrantes en el mundo, meto las manos en los botes de pintura para cruzar la frontera nuevamente y comenzar a dejar huellas tricolores en las banderas europeas.
La reacción frente a este performance fue diversa, uno de mis compañeros de carrera me comentó que mi actitud fue agresiva, talvez estaba ofendido por el hecho de manchar su bandera, hubo otra persona, ella también performancera, que me preguntó porque la bandera de Francia aparecía tres veces, a lo cual le respondí que la bandera de Luxemburgo al igual que la de Holanda tienen los mismos colores que la francesa pero en distinto orden, el comentario que mas me tocó fue de una chica, que ni hacia performance, ni tenía nada que ver con la escuela de arte -las banderas aquí en Europa - me dijo - son dogmas ya arcaicos, no han cambiado desde hace siglos, siguen representando lo mismo: nuestros deseos imperialistas de ser la cultura que tiene la razón. El hecho de que ustedes los extranjeros vengan y los llenen de colores me agrada, tenemos que cambiar nuestra visión exclusivamente occidental de ver el mundo -.
El arte frontera se da justo donde dos o más culturas se encuentran, no es ni de aquí, ni de allá, sino producto de los dos, porque para que el diálogo sea honesto tiene que darse en ese espacio, justo en el medio; el tema de mi obra no es ni puramente mexicano, ni tampoco finlandés, es producto de un chilango viviendo en Turku, y esa frontera que se da entre las dos culturas es mi espacio conceptual. Necesité encontrar ese tercer lugar: la frontera, explorarla, explotarla, vivirla. El performance me permitió pasar del monólogo, al diálogo-acción, fue una necesidad, de no callar lo que la mayoría de la sociedad no hablaba, o no le importaba, situaciones a las cuales el finlandés se muestra indiferente, decirle, mostrarle que esta es nuestra situación, la de ser minoría, la de ser el otro, y por el único hecho de ser vecinos es ahora su realidad también. La migración es algo que ni yo ni mi vecino finlandés vamos a detener y una de dos, o seguimos en la indiferencia y cerramos los ojos, frustrados, intolerantes el uno hacia el otro o le hacemos frente y buscamos el diálogo y para que ese diálogo se de, es necesario que los dos nos pintemos de distintos colores, de blanco, de café, de negro, de amarillo, que nos olvidemos y rechacemos la mono-identidad, es por esta razón que mi obra no va dirigida ni a estudiantes de arte ni críticos de galería, sino al ciudadano común y corriente, que no tiene que saber nada de performance ni mucho menos tener contacto alguno con el extranjero, es a él a quien quiero hacer llegar mi mensaje, es el quien me interesa, puesto que con el convivo a diario, en la calle, no en las galerías, ni museos, ni escuelas de arte.
Con mi chava, Anna, me tocó vivir ese diálogo, tanto a ella como a mí nos tocó experimentar un país muy distinto al que ella me describía estando en México, la otra Finlandia, la de los extranjeros; situaciones nuevas tanto para ella como para mí, por medio de la comunicación, a veces en español, a veces en finés, en fiñol al fin y al cabo, superamos y seguimos superando esos malentendidos, siempre he pensado que el problema más grave gira en torno a la desinformación, así, durante los primeros años me dediqué a platicar, a interrogar a la gente en cualquier lugar donde podía, acerca de sus ideas sobre nosotros, los fuereños. Muchos extranjeros tienden a aceptar el prejuicio que existe frente a ellos, ya sea porque no hallan otra salida, o simplemente como una muestra de ignorancia de quienes los crean. El único centro para la cultura extranjera, Turun Kulttuurikeskus, muestra la misma noche danzas africanas, bailes latinoamericanos y orientales, como si todos cupiéramos dentro de la misma clasificación, olvidando nuestras diferencias, exotizándonos, para servir como objeto de fantasías turísticas, y muchos extranjeros terminan aceptando este hecho, que sólo servimos como embajadores de la ¡¡fiesta, baila, baila, livin´la vida loca!! Nuestras ideas y opiniones no son importantes, nuestra cultura es folclor, nuestro arte es meramente artesanía, nuestros países, paraísos tropicales.
De estas experiencias surge mi último proyecto: Costa Bonita, Terra Incógnita. Costa Bonita es un territorio conceptual, hasta cierto punto ficticio, el cual es creado gracias a las aportaciones del finlandés típico, sus ideas e imágenes sobre Latinoamérica, sus miedos y deseos hacía el latino. Este performance lo presenté como mi trabajo de graduación en mayo del 2003. Costa Bonita es un país que se encuentra en algún lugar del Caribe, realmente no importa donde se sitúa exactamente, total, lo único "famoso" del Caribe es Cuba y Jamaica. En ese mes el "Ministro de Cultura de Costa Bonita", (personificado por mi colega dominicano Igor del Toro), estaba dando una gira por Finlandia promoviendo intercambios culturales entre ambos países, por lo mismo iba a tener lugar una plática informativa titulada "Arte y Cultura de Costa Bonita" en el Auditorio de la Academia de Artes de Turku, donde yo estudié. Yo, como único representante de la comunidad latina en mi escuela iba a ser el moderador, anfitrión y traductor oficial de la conferencia. La idea principal de este performance era dar forma física, por medio de imágenes (videos, transparencias y fotografías alteradas) a los prejuicios e ideas incongruentes acerca de Latinoamérica y mostrarlos a sus fervientes creadores y creyentes. La plática informativa narraba la cruenta pero hermosa historia de Costa Bonita, el Ministro de Cultura era un luchador enmascarado proveniente de la capital del país, Puerto Latino, (bueno, en Helsinki, Toni Halme apodado "El Vikingo" un exluchador abiertamente xenófobo, acababa de conseguir más votos que ningún otro candidato al parlamento del país, así que ¿porqué no un luchador, vestido de gala y máscara como Ministro de Cultura?),un amigo mío, estudiante de cartografía se había encargado de hacer los mapas de Costa Bonita, desde la llegada de los españoles, un mapa fantástico, con monstruos y serpientes marinas, hasta el mapa actual con índices de densidad demográfica. Empezamos con los "antiguos habitantes" los Aztayas y la leyenda del Dios Gigul, deidad del amor y la cachondés, del cual se cree, deriva la palabra "gigoló" y la cultura del "latin lover", para pasar al encuentro de las dos culturas, en el cual los conquistadores fueron invitados a una gran fiesta, siendo sacrificado su mejor bailarín, Joaquín Cortesano, pues así se acostumbraba entre los aborígenes, esto y el hecho de que los nativos les bajaran a las chavas, que andaban en busca de un encuentro cercano del tercer mundo, desató la ira de los europeos, dándose así la famosa conquista; la plática era acompañada de diapositivas de "antiguos códices" parte del acervo cultural del Museo de las Culturas de Puerto Latino, hechos por mi. De ahí se pasó a la época de la colonia en la cual llegaron ingleses, franceses, holandeses y hasta palestinos de ahí nuestra diversidad cultural y acento tan mezclado, después de la Independencia, el héroe nacional, Fernando, (único nombre que los finlandeses saben en español), acaba convirtiéndose en dictador de la nueva nación, una guerra civil se desata en 1910, que por cierto sigue hasta la fecha, un video-documental es mostrado, el cual fue realizado después de una exhaustiva renta de videos con tema referente a los latinos, fragmentos de películas joligudenses (Jerónimo, El Cisco Kid, Old Gringo, El Mariachi, Shaft, la nueva, donde los malos son dominicanos, La Onda, La Bamba, por mencionar algunas) conforman el documental, previamente editado y con una entrada que se lee: "National Geographic, Costa Bonita, Terra Incognita". los antiguos aztayas fueron enviados a la isla-reserva de Nueva nueva Orleáns, y por supuesto, en los años setenta iniciaron su guerrilla, la cual sigue en pie con el ECLN, Ejército Caliente de Liberación Nacional. la invitación quedó abierta, al repartir unos folletos turísticos que leían "Costa Bonita, Paraíso Tropical" y se abrió la cesión de preguntas, en este momento ya varios asistentes se habían dado cuenta de la farsa, ¿de dónde te surgió la idea?, me preguntaron algunos, bueno, respondí yo, se la fusilé a ustedes. Para mi sorpresa hubo una persona que me comentó- el lugar parece muy bonito, pero creo que allá hay demasiada violencia para mí, prefiero la tranquilidad de mi país-
- Gómez-Peña, Guillermo, El Mexterminator, Editorial Océano, México, 2002, p.50.
- Alcázar, Josefina, Prólogo en El Mexterminator, Editorial Océano, Mex, 2002, p. 21.
*Ponencia presentada en la mesa redonda Encuentros y Desencuentros Culturales de los Migrantes, que se llevó a cabo en el Museo Nacional de Culturas Populares el martes 29 de noviembre de 2005.
El artista fronterizo (Guillermo Gómez-Peña)
(Tijuana-San Diego 1983)
(Manifiesto)
el poeta ilegal
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Lección de geografía finisecular para gringos monolingües
(Guillermo Gómez-Peña)
estimado lector
repita en voz alta conmigo:
México es California
Marruecos es Madrid
Pakistán es Londres
Argelia es París
Camboya es san Francisco
Turquía es Frankfurt
Puerto Rico es Nueva York
Centroamérica es Los Angeles
Honduras es New Orleans
Argentina es París
Beijing es San Francisco
Haití es Nueva York
Nicaragua es Miami
Québec es Euskadi
Chiapas es Irlanda
your house is also mine
your language as well
and your heart will be ours
one of these nights
es la fuerza de sur
el Sur en el Norte
el Norte se desangra
el Norte se evapora
por los siglos de los siglos
and suddenly you are homeless
you´ve lost your land again
estimado anti-paisano
your present dilemma is to wander
in a transient geography de locos
without a flashlight, without a clue
sin visa, ni flota, joder
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Actualizado ( Jueves, 11 de Junio de 2009 06:44 )









