Un oasis de tortugas
Por Fernando García Álvarez
Símbolo universal de la longevidad, las tortugas marinas viven en este planeta desde hace más de 150 millones de años. La humanidad, desde los tiempos más antiguos, se ha visto beneficiada con su carne, piel, concha y huevos, es así que en la actualidad se encuentra en peligro de extinción por lo que se han creado regulaciones internacionales que las protegen. México, al contar con miles de kilómetros de costas y litorales, es visitado todos los años por un número cada vez menor de tortugas que llegan a las playas para desovar. Este es sin duda el momento en que son más vulnerables para la depredación.
Los campamentos tortugueros establecidos a lo largo del país parecen ser una opción importante para cuidar y preservar las tortugas marinas.
En entrevista, Armando Zamora Villegas, habitante de la comunidad de La Vinata Municipio de Tenexpa, en la costa grande de Guerrero, cuenta los pormenores de campamento tortuguero que la comunidad ha creado en la Isla de los Pájaros.
"Hace todavía no muchos años la matanza de tortugas en esta parte era descomunal y desmedida, se las sacrificaba únicamente para aprovechar la piel y a veces la concha, el resto era desechado, en la época de anidación se recogían el mayor numero de huevos posible para su venta y se mataban miles de tortugas sin repara en el daño que se provoca a la naturaleza. En poco tiempo la cantidad de tortugas que llegaban disminuyo drásticamente, yo viví, vi su casi desaparición total por eso ahora las cuido se que tengo una responsabilidad con el futuro, mis hijos crecen ahora orgullosos de saber que la naturaleza tiene en nosotros unos aliados, nunca más verdugos.
Este campamento funciona desde hace más de 10 años con la cooperación voluntaria de la comunidad y algunos voluntarios que año con año llegan de distintas partes del mundo para colaborar en la preservación de estos reptiles, el financiamiento oficial es mínimo y la esencia de este arduo trabajo es la conciencia ecológica que se ha creado en los habitantes de esta parte del país.
Por las noches de casi todo el año después de su larga jornada de trabajo diario en la pesca, la siembra de maíz, coco o plátano los conservacionistas recorren hasta 50 km de la costa en busca de los nidos donde han desovado las tortugas, principalmente llegan a estas playas tortugas de especie Golfina y muy ocasionalmente tortugas Laud de las que se cree no hay más de mil ejemplares.
El recorrido se hace en una cuatrimoto conseguida por donación, la gasolina es pagada por ellos mismos.
Los huevos se rescatan para evitar que sean destruidos por sus depredadores naturales o robados por algunas personas para su venta clandestina, porque aunque pudiera parecer mentira hay todavía muchos compradores que atribuyen al huevo de tortuga propiedades afrodisíacas, una falsa creencia de quienes ven mermada su vitalidad por la falta de ejercicio y una dieta descuidada.
Una vez colectados se vuelven a colocar en un nido bajo la arena de la playa en un terreno cercado para su protección. Cada lote o nido consta de aproximadamente 300 huevos y es señalado con una tablita de madera en la que se indica la fecha de nacimiento de las tortuguitas, éstas habrán de nacer después de 45 días de incubación entre las blancas arenas del Pacífico.
El día señalado para el nacimiento, los atentos voluntarios ayudaran a salir de entre la arena escarbando delicadamente con sus manos a las tortuguitas para colocarlas en un estanque de agua salada donde las pequeñas esperarán el anochecer para ser liberadas en la playa, a pocos metros del océano.
Para realizar esta tarea se invitan niños y jóvenes estudiantes de las escuelas de Tenexpa y poblaciones vecinas, así como a gente que vacaciona o pasea por la playa. Tan solo el año 2006 fueron liberadas 150 mil tortuguitas.
Con una distancia de 4 metros aprox. a lo largo de la orilla del mar se colocan los participantes con un par de tortuguitas, esto con la idea de evadir los cardúmenes de peces y otros depredadores, los participantes no se retiran sino hasta que las tortugas entran al océano.
Serán muy pocas las que sobrevivan y regresen muchos años después a reproducirse en estas playas donde los atardeceres son tan calidos como su gente, y sus buenas acciones en el campamento tortuguero, donde se trabaja con ahínco en la preservación de nuestra biodiversidad.
El campamento tortuguero de la Isla de Pájaros (Michigan) municipio de Tenexpa Gro. Necesita de tu colaboración, para mayores informes y hacer tus donativos puedes comunicarte al tel. (742) 425 2120.
Quizá te guste la idea de acompañar a las recién nacidas tortugas en su primer viaje del calido nido en la arena a la aromática cadencia del oleaje en el pacifico.
Para llegar a la Isla de los Pájaros desde la ciudad de México deberás abordar un autobús a Tecpan de Galeana Gro. el viaje dura 8 horas aprox. Una vez ahí un colectivo te llevara a Tenexpa, en donde te desplazaras al embarcadero de la laguna, a 15 minutos en auto. Lo siguiente es abordar una lancha que en pocos minutos te dejara en la Isla de los Pájaros.
Si piensas acampar ve preparado los mosquitos son más feroces que cualquier cocodrilo hambriento y los repelentes son un gasto inútil, un mosquitero eficaz es indispensable. Si te gusta nadar atención: Es un mar con grandes olas y cuando se habré la barra que comunica el mar con la laguna las corrientes son verdaderamente peligrosas.
Ensayo fotográfico Tortugas de la Costa Grande de Guerrero. Fernando García
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
Actualizado ( Jueves, 11 de Junio de 2009 07:54 )









